DOMESTICIDAD

LIA DOMESTICIDAD
“La historia de la arquitectura no es simplemente la historia de los edificios sino también la historia de lo que pensamos de ellos, las fotografías que de ellos tomamos, las conversaciones que provocan. Las buenas instituciones (publicaciones, museos, escuelas, etc.) son aquellas que no sólo registran esas conversaciones o enseñan principios ya establecidos, sino más bien que estimulan nuevas conversaciones. La buena arquitectura es siempre una provocación.”1
El problema de la domesticidad concebida no sólo desde lo matérico que da cobijo a la vida de los individuos sino también desde el conjunto de prácticas, rutinas y rituales del habitar que estructuran la percepción del lo urbano ha estado presente a lo largo de toda la historia de la arquitectura, tomando un protagonismo decisivo a partir de inicios del siglo XX a instancias del Movimiento Moderno y su sacralización de “la vivienda”. La reconstrucción pragmática de las ciudades y del parque habitacional posterior a la Segunda Guerra Mundial dio un carácter masivo y utilitario a aquellos planteos radicales modernos desviándolos en parte de sus objetivos originales. En paralelo algunas experiencias singulares en Estados Unidos principalmente ligadas a lo que se presenta como el nuevo “estilo de vida” -como es el caso de la Casa Eames- desarrollan un camino novedoso en el tema de la domesticidad que impacta en jóvenes intelectuales ingleses, en especial los Smithson y el Independent Grup en la contemporaneidad en proceso de estudio y reivindicación.
En los años posteriores la problemática urbana vinculada al rol de la vivienda como constructora de urbanidad y “la calle” como catalizador social adquiere protagonismo junto a la flexibilidad, y capacidad de crecimiento como valor en la arquitectura.
Los ochenta y noventa el problema del habitar desde lo doméstico es desplazado por la obsesión reconstructora de urbanidad histórica posmoderna. La domesticidad es postergada a favor de la ciudad, el espacio público y “la imagen” como legitimadora. Las exploraciones de más interés están asociadas a la innovación tecnológica y constructiva.
A inicios del siglo XXI la problemática de la domesticidad y su incidencia en la producción de casas colectivas retoma interés en especial a partir de una crítica constructiva de la experiencia moderna, una reconceptualización de los aspectos urbanos y figurativos de la posmodernidad y adquiere legitimidad a partir de algunos trabajos construidos de arquitectos japoneses, holandeses y españoles.
En el caso de Sudamérica y particularmente en los países del Cono Sur la innovación en el proyecto y construcción de vivienda colectiva se ha enlentecido a partir de la década del setenta. Lo paradójico de esta situación es que justamente en esos años es cuando se ha desencadenado el déficit habitacional más importante que se conociera en la región. Las sucesivas crisis económicas sumadas al empobrecimiento económico y político han relegado al problema de construcción de vivienda reduciéndola a una pobre plataforma de propaganda política.
El LIA Domesticidad pretende abordar esta problemática desde parámetros que no renuncien a un claro compromiso con su sociedad y su tiempo, único camino viable de construcción con sentido, pero tampoco a una actitud innovadora, desinhibida y creativa como generadora del cambio que nuestra práctica disciplinar necesita.
1. OBSERVATORIO
Duración: 2 semanas
El Observatorio de domesticidad tendrá por objetivo generar un estado de “percepción agudizada” o “alerta” respecto las rutinas, prácticas materiales, sociales, rituales, éticas y estéticas de las formas del habitar doméstico contemporáneo.
Para ello grupos de 4 estudiantes coordinaran 4 observatorios sobre 4 individuos en su habitar doméstico. Se propone la división por franjas generacionales y desplegar el observatorio en 4 registros
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Registro físico – temporal del observador de los rituales domésticos: una fotografía o filmación de 3 segundos cada 10 minutos o en cada cambio de actividad dentro del espacio doméstico.
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Registro perceptivo subjetivo: en el mismo momento una fotografía o filmación de 3 segundos tomada por el sujeto observado en el que registre lo que percibe en el momento de la toma.
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Registro de objetos, “decoraciones” tatuajes” signos, símbolos, afectos que desencadenen la estética del observado.
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Optativo y dependiendo del uso del video o no como herramienta, regsitro de los sonidos en el que se desarrolla la actividad registrada.
Entrega: se hará en formato y soporte a definir.
2. ESPUMAS Y EGÓSFERAS
Duración: 12 semanas
Se propone la proyectación de una estructura edilicia compleja de vacíos contiguos o “espumas” contenedores de domesticidad, micro escenarios de los rituales del habitar contemporáneo. Las locaciones las propondrán los mismos grupos de 4 estudiantes sobre la base de parcelas capaces de albergar 120 vacíos ya sea en modelos de alta densidad o medias y bajas. Los lugares definitivos se definirán de común acuerdo con el equipo docente.
“En la espuma rige el principio de coaislamiento según el cual una y la misma pared de separación sirve de límite en cada caso para dos o más esferas. Taler paredes que se apropian ambos lados. Del hecho de que en la espuma físicamente real una burbuja concreta limite con una pluralidad de globos vecinos que le condicionan la repartición del espacio, puede reproducirse la imagen prototípica para la interpretación de asociaciones sociales: también en el campo humano las células concretas se aglutinan unas con otras por inmunizaciones, separaciones y aislamientos recíprocos. Pertenece a las particularidades de esa región de objetos el hecho de que el coaislamiento múltiple de los hogares – burbujas en sus diversas vecindades pueda describirse como cierre y como apertura al mundo. Por eso la espuma constituye un interior paradójico, en el que la mayor parte de las co-burbujas circundantes son, a la vez, desde mi emplazamiento, vecinas e inaccesibles, y están, a la vez, unidas y apartadas”2
En el proceso de proyecto y en por lo menos dos esquicios se someterá a los vacíos generados a la adjetivación estética según los resultados del Observatorio de Domesticidad mediante fotomontajes y descripciones en diferentes formatos sometiendo al espacio y la forma proyectada a la presencia activadora del sujeto.
“Como forma elemental egoesférica, el apartamento es el lugar en el que la simbiosis de los miembros de la familia, que desde tiempos inmemoriales constituyen las comunidades habitacionales primarias, se supera a favor de la simbiosis del individuo que vive solo consigo mismo y con su entorno.”3
Entrega Final: formato, soporte y piezas a definir
1 COLOMINA, Beatriz. “La Domesticidad en Guerra”. Editorial Actar, Barcelona 2006. pag. 27
2 SLOTERDIJK, Peter. “Esferas 3”. Biblioteca de Ensayo Siruela, Madrid, 2006. pags 48 y 49
3 SLOTERDIJK, Peter. Op. Cit. pag. 443